Top Pruducer 2010

Civitavecchia, Bonifacio, Olbia, Trapani, Taormina, Sorrento....y Top Producer 2010 de Celebrity Cruises

lunes, 6 de junio de 2011

Lunes 6 de junio en OLBIA, Isla de Cerdeña


Olbia es una ciudad de poco más de 50.000 habitantes, con una extensión de 376 km² que se localiza en la famosa  Costa Smeralda.


Anteriormente se encontraba en la provincia de Sassari, en la sub-región de Gallura, pero se constituyó una nueva provincia llamada Olbia-Tempio a través de una ley local de 2001 y ejetuda apenas en el año 2005. Es el principal centro económico, comercial y de industria de los alimentos,  de la Gallura y del noreste de Cerdeña.

La palabra "Olbia" significa "ciudad feliz" (città felice), a pesar de su duro pasado, destruida y vuelta a reconstruir varias veces.

La provincia de Olbia-Tempio da al norte al Mar de Cerdeña, un estrecho canal, estrecho de Bonifacio, divide la isla de Córcega de Cerdeña como pudimos observar ayer desde Bonifacio, y por el este tiene el Mar Tirreno. Limita al oeste con la provincia de Sassari y al sur con la provincia de Nuoro. La compone llanuras y montañas, desierto y mar, bosques de encina (corcho conocido como “oro mórbido”), rocas de granito que forman mini montañas consideradas como esculturas naturales por el fuerte viento y la lluvia ocasional.


En el año 1962, Karim Aga Khan IV, conocido príncipe y empresario multimillonario árabe, crea el  “Consorcio Costa Esmeralda”, obra inmobiliaria y turística de gran envergadura, con socios millonarios y arquitectos famosos, para construir un gran paraíso de turismo de lujo explotando las maravillas naturales de esta región, específicamente en sus costas, siendo hoy en día, posiblemente, la zona vacacional más renombrada de Italia y para algunos, de todo el mundo, teniendo hoy nosotros la oportunidad de estar aquí.

El centro histórico en Olbia ofrece numerosos monumentos interesantes como la Iglesia de San Pablo, de 1747, el Palacete Humbertino, y la Iglesia de San Simplicio, antigua Catedral, siendo  los ejemplos más interesantes de arquitectura románica en la isla, edificada entre el siglo XI y el siglo XII con bloques de granito.
El recorrido fue corto desde Bonifacio y ya a las 8 de la mañana estamos amarrados al muelle del Puerto de Olbia, hoy en día el puerto de pasajeros más importante de Italia, y pilar fundamental de su desarrollo desde su fundación alrededor del siglo VI A.C. por los cartagineses.

Desde temprano, y creo que ya se hace costumbre, observamos la lenta entrada a puerto desde poco más de la salida del sol, impresionado por la gran cantidad de “estaciones” en esta forma particular de cultivar mejillones. Cientos de estaciones y algunos pescadores recolectando la cosecha, es el paisaje dominante de esta nublada mañana con pronósticos de sol durante parte del día y lluvia en la tarde.

Nos vimos todos a bajo cerca de la 9:30 de la mañana para tomar el autobús gratuito que nos llevará, y regresará, del muelle a la ciudad. Tras las fotos de rigor nos embarcamos en nuestro trasporte que nos deja en el paseo marítimo, “Corso Victorio Enmanuel” esquina con la “Corso Umberto I” frente al Palacio municipal.
Un grupo decide tomar taxi para ir a la playa, de fama referencial, espectaculares sobre todo la Costa Esmeralda, y otros seguimos a caminar y descubrir Olbia por la calle Humberto I (Corso Umberto I), así que las fotos serán del área urbana esperando que Luis S., Javier,  Adriana, Patricia o Susana, nos traigan alguna de su día de playa, de lo contrario a conformarse con las de la ciudad.

Tiendas y cafés  con terrazas es lo que predominan, así que sin apuro llegamos hasta la línea férrea  y regresamos por las calles transversales sin muchas cosas que llamen la atención salvo la hermosa Basílica de San Simplicio, antigua iglesia tallada en granito y dedicada a San Simplicio, principal monumento religioso del noreste de Cerdeña y La Iglesia San Pablo Apóstol,  cerrada como todas las tiendas entre 1 y 5, así que sin pena de gloria y tras un breve momento de ligera llovizna, Gaby, Alicia y yo nos fuimos para el barco sin saber el destino del resto del grupo y después de tomarnos una cerveza con Edmundo y Adriana.

En la GALERÍA FOTOGRÁFICA observaremos al final la salida del barco del puerto de Olbia, con imágenes de nuevo del faro y el cultivo de mejillones con una hermosa puesta de sol con la bruma respectiva de esta hora, mientras nos preparamos para le cena de esta noche en el restaurant de especialidades PRIME.

Como espectáculo tenemos el instrumental  en la trompeta de Gary Guthman en el Cabaret Lounge, y noche de Karaoke en el Looking Glass amenizado por el staff del Azamara Journey.
Por cierto que nos perdimos otras atracciones del barco en el día de hoy por estar paseando, como la “GELATERIA” en la piscina entre 1 y 2:30 de la tarde, y el bingo a las 6:30. Hasta más tarde y disfruten las fotos de hoy.

Día 6 por la noche..PRIME C y Karaoke

Que podemos decir de este espectacular restaurante PRIME C, especializado en carnes, con decoración sobria en base a madera oscura y una atención DeLuxe.  Aunque nosotros estamos invitados con todo el grupo de Venezuela, en los viajes normales tiene un costo por servicio de $15,  que si lo comparamos con cualquier restaurant de la misma calidad en cualquier ciudad del mundo y que además te incluya vinos de primera línea, esa “contribución” no alcanzaría ni para la propina.

Con una antesala en la zona de “shopping”  y el Mosaic Café del piso 5, una vez reunidos todos pasamos al restaurante PRIME C en el piso 10,  donde compartimos una buena velada aunque no todos juntos por razón de distribución de las mesas y el tamaño del grupo, pero excelente en cordialidad y calidad de la cena y el servicio.

Después de la cena nos fuimos al Looking Glass,  en el mismo piso,  para pasar un buen rato en el karaoke y disfrutar de los artistas del grupo, “Marilucy y su Combo” en primer lugar, secundados por el dúo “Frank and Wife”. Excelente todos…cantamos, bailamos y nos reímos hasta el cansancio, mientras Alicia y yo celebramos y compartimos con todos  la noticia de conocer el sexo de nuestras dos morochas, primeras nietas, Samantha y Natalia, brindando con dos copas de champagne que nos envío cortésmente  Frank.

En la corta GALERÍA FOTOGRÁFICA de esta noche, veremos algunas fotos del momento de la cena y la participación en el karaoke.  Estamos navegando desde las siete de la noche y creo que ya estamos en el día siguiente, así que es hora de dormir que mañana será otro largo día, esta vez en Trapanai, Sicilia



domingo, 5 de junio de 2011

Domingo 5 de junio, Bonifacio, Córcega

El boletín PURSUITS, que desde anoche nos dejaron en la habitación con el programa de hoy, nos dice que el sol salió a las 5:31 de esta mañana, y digo salió porque ya son más de las 8 y vemos por el balcón que comenzaron a bajar los botes que nos llevarán al puerto de Bonifacio, un pequeño poblado medieval al sur de la isla francesa de Córcega, ubicada en la parte más alta de una roca calcárea a 70 metros en promedio sobre el nivel del mar, con una estructura compuesta por un antiguo casco urbano que en otrora fuese una fortificación compuesta por bastiones y murallas, grandes portones de La Fortaleza, torres de vigilancia y un buen número de iglesias, con una impresionante vista desde el barco que nos invita a comenzar a tomar fotos, siendo esta la primera escala del Azamara Journey que partirá esta noche a las 10:30.
Las primeras gráficas nos muestran ya las lanchas entrando al fiordo de Bonifacio y observar el “Faro della Madonnetta” que guía a los navegantes hasta la entrada al puerto. Cuevas en los grandes acantilados y edificaciones que aún no podemos identificar, pero que esperamos hacerlo al saciar nuestra sed de conocer ese pueblo amurallado, su fiordo y calas.
Una vez desayunados, todo el grupo bajó en la misma lancha, y tras un corto recorrido en dirección al Faro de Madonetta, cruzar a estribor para entrar, con unas maravillosas vistas, al fiordo que nos lleva hasta el puerto de pasajeros y la marina deportiva, pero como muy “buenos turistas”, sin mucha información sobre qué hacer, salvo las recomendaciones del barco en su boletín y lo que cada quién por su cuenta pudo haber investigado.
Aunque ya algunos habían estado en la isla de Córcega en sitios como la capital Ajaccio o en las playas de Porto Vecchio, que tanto le gustaron a Javier, creo que para todos es la primera vez que llegamos a Bonifacio, así que con mapas obtenidos en la oficina de la Cámara de Comercio en el puerto y tras variadas opiniones de cómo comenzar el recorrido, en las primeras de cambio el grupo se dividió por diferentes interpretaciones de la ruta, comenzando unos a caminar por lo plano en dirección al puerto deportivo hasta perderse de vista, y los otros, entiéndase nosotros, nos dio por subir la escalera empinada hasta alcanzar los 70 metros en la “Gate of France” y detenernos, no solo a tomar aire por la falta de aliento, sino para disfrutar de la vista maravillosa que dejamos atrás del puerto con sus incontables lanchas y barcos deportivos de cualquier precio y tamaño, unos amarrados a los muelles, otros fondeados cerca de alguna entrada o cala, o simplemente comenzando o finalizando un día de navegación. Los que arrancaron primero ya se perdieron y nosotros, tras esperar a las rezagadas Susana y Patricia que llegaron en la siguiente lancha, comenzamos nuestra travesía por las ya mencionadas escaleras. Completamos este grupo, Marilucy, Luis Sepúlveda, Javier, Adriana, Gaby, Alicia y Luis (yo).

De  la Puerta de Francia continuamos caminando hacia la parte más alta comenzando a notar un singular encanto de este pueblo originalmente genovés y que el rey de Aragón nunca pudo conquistar, hasta que en 1768 con el tratado de Versalles se convertiría definitivamente en territorio francés. Estrechas y pintorescas calles, puestos de artesanías y suvenires, fruterías, bares y restaurantes entre una que otra casa de vecindad, completó el camino hasta la iglesia central de estilo pisano de Sainte-Marie_Majeure, la más alta de la localidad y con la característica de ser la única con un porche en el frente dónde los fines de semana colocan el mercado.
Mientras Susana y Patricia buscan dónde desayunar (¿?), hicimos un corto recorrido por el interior de la iglesia aprovechando que el mismo sacerdote con micrófono en mano y ataviado listo para la celebración de la santa misa, explicaba el recorrido a otro grupo de turista como todo un guía profesional.
Revisando algunas tiendas en el camino, que nunca faltan por estos lares, llegamos a una diminuta plaza, Manicchela, donde disfrutamos de increíbles vistas del mar, los acantilados y nuestro Azamara Journey anclado en la entrada del fiordo, detalle digno de observación,  la facilidad con que estos barcos se acercan donde los grandes cruceros jamás podría ni siquiera intentarlo y permitirnos disfrutar de estas maravillas de la naturaleza y del hombre. Podrán observar al finalizar este post en la galería fotográfica, la cantidad de fotos que nos tomamos con el barco de fondo.
Apenas con un edificio de por medio y un poco mayor, Market Place, la Plaza del Mercado, también con espectaculares vistas pero hacia el otro lado de la isla y de mucho más amplitud que la anterior, secundada con varios restaurantes en dos lados de la plaza. Desde aquí las mejores vistas de la otra puerta de la ciudad, la Puerta Genovesa, La Fortaleza con sus grandes murallas y torres, con la única puerta o puente levadizo que data del año 1588 y una paloma “modelo” que posaba con todos los turistas.



Una buena sesión fotográfica acompañó esta breve parada en ambas plazas, moviéndonos de una a otra, cada cual con sus imponentes vistas, por un lado nuestro Azamara Journey y por el otro los grandes acantilados del sur de Córcega, con vista al “Grain of Sand” o Grano de Arena, que no es más que una roca que se desprendió de los acantilados y motivo curioso de visita por los turistas en lanchas de aproximación. A lo lejos del mismo lado y en la parte alta del acantilado, una Torre de vigilancia de una base naval, y lejos en la punta el Faro de Pertusato.
Dejando La Fortaleza de un lado, regresamos bajando un rato y pasando por la casa donde vivió Napoleón Bonaparte durante su estancia en Bonifacio, y aunque notamos en las estructuras una parte nueva o recién restaurada, todavía falta mucho por remodelar o restaurar, de tal manera que el deterioro es notable sobre todo en las casas de los callejones laterales.
Nos paramos en la esquina San Nicro, calle San Nicolás por un breve momento y conversamos sobre la veracidad o no de la residencia de Bonaparte en esta ciudad, pero eso es parte de la historia y preferimos dejársela  a los franceses, mientras que una tienda de fina artesanía regional llama la atención de alguna, yo preferí buscar una canilla de pan francés en la mini panadería local, que tiene más pinta que calidad, pero de mordisco en mordisco con la colaboración de todos, el pan llegó a su fin.
La próxima parada es frente a una pequeña pero muy pintoresca capilla, San Juan Bautista, continuando por entre callejones y toparnos en el camino con Mery y Manuel, para entrar en otra capilla, iglesias hay bastantes, la de Padre Pío, o al menos así creo que se llama, para un momento de reflexión y continuar nuestra caminata de nuevo hacia otra colina o parte más alta con la plaza y monumento de 1963 Bir-Haken dedicado a la Legión Extranjera, desde donde las panorámicas también son excelente y aprovechamos otra sesión de fotos.


El grupo queda cada vez más pequeño, siguiendo unos con Marilucy hacia el museo y otros 4 seguimos en la ruta hasta el final del acantilado donde se encuentra el “Timón de Bonifacio”. Luis S., Patricia, Alicia y yo continuamos hacia la Plaza del Ayuntamiento frente a las barracas del antiguo cuartel y al lado de la hermosa iglesia de St Dominique (I´église Saint-Dominique), una de las pocas iglesia de estilo Gótico que quedan en Córsica, con un gran campanario y el arco de St Dominique. Aquí se guardan las reliquias de San Bartolomé y Santa María Magdalena que sacan en procesión en sus respectivos aniversarios, pero que no pudimos entrar a ver porque esta iglesia solo abre sus puertas en el verano.

Buscamos la ruta por la que circula el trencito, resultando que da vuelta en el estacionamiento del “Cementerio Marítimo”, que por supuesto y como estaba abierto, entramos a conocerlo. Estilo sobrio y con criptas o capillas familiares en cemento con ladrillos donde se colocan los ataúdes en su interior, o sea que no se entierran al estilo del de Buenos Aires, pero sin el lujo de éste. Unas partes cuidadas y otras abandonadas, pero como todo camposanto, lleno de una tranquilizante paz donde se solo se escucha el sonido de la brisa.
A un lado del cementerio queda el nuevo Hotel Santa Teresa, estructura de 4 pisos que ya habíamos divisado desde el barco esta mañana cuando estábamos anclando. Un poco más y llegamos hasta los cañones de San Antonio, de la época napoleónica, que como notarán en las fotos, parecen estar apuntando a nuestro barco.
Las vistas desde este punto también son fabulosas hacia todos lados, hacia el barco, al fiordo, las calas o la ciudad, por donde miramos, los ojos se llenan de belleza que jamás nos imaginamos ver en este ugar de esta isla, por lo cual estamos decididos a volver por la tarde después de regresar al barco a descansar unos minutos, otra gran ventaja de tener el barco tan cerca y tan larga la estadía en cada lugar.
El recorrido de vuelta lo hacemos por la muralla que da al acantilado sobre el fiordo, para llegar de nuevo al monumento a la Legión Extranjera. Pasamos por las garitas, los apostaderos de los cañones, escaleras que suben y bajan, y observar a una simpática pareja en lo alto de una de las torres almorzando y descorchando  una botella de vino.
 Comienza a llover que amerita el paraguas y caminar despacio por lo resbaladizo de las escaleras, adelantando un poco el regreso al barco y sin poder tomar fotos por resguardar la cámara, pero aprovechando de todas maneras desde el camarote de nuevo las vistas de la ciudad y todo lo que se mueve sobre el mar que ameritó otra sesión de fotografías.

Es lamentable la bruma del ambiente que hay para estas fechas en el Mediterráneo y que no permite tomar fotos con el zoom con la debida claridad, pero de todas maneras ahí están y no les digo cuantas son para que no se asusten, así que con un poco de paciencia, podremos recordar todos estos momentos invitándolos a ver esta primera GALERÍA FOTOGRÁFICA de Bonifacio que acompaña lo que les he contado.
Tengo gran expectativa para esta noche de ver la ciudad iluminada con todos los reflectores que se ven por las afueras de las murallas, junto con la vida nocturna que predican, música a alto volumen, luces decorativas en bares y restaurantes, y comida de primera calidad, desde pizzas hasta frescos pescados y mariscos.

Bonifacio, Córcega...tarde y noche

Es increíble como te alcanza el día en los puertos con este sistema de Azamara Club Cruises de quedarse anclado hasta tarde.


 No sé a qué hora exacta volvimos a tierra, pero dio tiempo a almorzar en el barco, tomar una siestecita y volver a puerto tomando fotos de nuevo por todos lados, no vaya ser que se nos pasó algo esta mañana, pero de todas maneras con otra perspectiva que posiblemente no captamos la primera vez. El estar todo el día  en puerto es una maravilla para poder conocer y disfrutar.
Patricia se nos perdió y bajamos solos  Luis S., Alcia y quién les cuenta, incluso en una lancha sola para nosotros, con intención de seguir caminando, ahora por el puerto deportivo en la parte baja y en la noche volver a la Ciudad Vieja, pero al salir de la lancha nos encontramos con Gaby y Adriana que a todo pulmón nos gritan “…no dejen de ir a las cuevas…es un espectáculo…no se lo pierdan..en la calle por el puerto consiguen la lancha…” y dicho y hecho,  a caminar por el puerto hasta toparnos con quién nos ofrezca el servicio, y por fin apareció, entre tiendas, restaurantes, kioscos y un sinfín de embarcaciones de todo tipo, ahí estaba nuestro proveedor de servicio, con breve explicación del recorrido y el costo, pagamos los tres puestos y esperamos unos 15 minutos que regresara la lancha.
Mientras esperamos dio tiempo a conocer algo de los alrededores, con su estrecha calle vehicular y su ancha manga de la marina donde  caminamos entre restaurantes con terrazas, donde las mesas puestas para la noche denotan calidad y muy buena presentación, aunque creo que ya está decidido cenar en alguna terraza pero de las callecitas de arriba.
Llegada la hora comenzamos nuestro viaje en una embarcación robusta con unos 5 o 6 pasajeros más, así que vamos bastante cómodos pudiendo ir dentro resguardados de la fresca brisa, o en la proa al aire libre.
La salida es por la misma vía, o sea la única, teniendo otra perspectiva del paisaje tanto del fiordo en sí como de la ciudad amurallada, por lo tanto seguimos tomando fotos hasta que salga una buena y esta vez solo con dos modelos, Luis Sepúlveda y Alicia, así que como no aparecen en ellas ninguna otra persona del grupo, les toca quedarse solo con los paisaje, incluso cuando vean la galería fotográfica al final de esta presentación, notarán que muy pocas fotos tienen leyenda, porque se presume que son la mayoría escenas repetidas pero tomadas desde otro ángulo y las imágenes nuevas son de las grutas que abundan por estos lados y es el motivo de este corto paseo.
Salimos primero hacia la izquierda teniendo de frente al majestuoso Azamara Cruises y nos vamos acercando a los acantilados para comenzar a ver una gran cantidad de cuevas naturales algunas acondicionadas por el hombre para las batallas y proteger la ciudad de invasiones, pero la mayoría son producto de siglos de trabajo del mar contra la roca que permite dejar curiosas formas y fondo de agua turquesa.
Se ve gente caminando por la parte baja del acantilado que viene de la ya nombrada escalera del  rey de Aragón, de 187 escalones, que se utiliza para  descender 60 metros en un ángulo muy pronunciado como podrán ver luego en las fotos. Fue nombrada así por quién la mandó a construir para invadir Bonifacio. Un poco más adelante tenmos una buena vista del monte de San Roque, con los edificios que parecen continuar por el acantilado con la gran Fortaleza en un extremo don se encuentra la puerta de Génova y en su base la blanca y pequeña Capilla de San Roque.
En este punto nos devolvemos y logramos tomar muchas más fotos del barco, pasar por la entrada del fiordo y el Faro de Madonetta, para seguir hacia el otro lado y entrar, aunque a primera vista parece imposible que la lancha pase, en la Gruta de Sdragonato, fascínate su entrada y su interior con aguas turquesas de claridad absoluta y con entrada de luz desde su parte superior que la hace resplandecer más aún.
De regreso ya al puerto, el barco de nuevo de frente mientras un ferry entra a puerto y detrás en las alturas, en lo alto de la montaña, la cruz sobre la roca indicando el lugar de la “Ermitage de la Trinité”, o Ermita de La Trinidad.
Buena experiencia y agradecimiento a quienes nos lo recomendaron. De vuelta a puerto buscamos la otra alternativa de subir, el trencito que les mencioné esta mañana y que vimos en algunas fotos, para dar vuelta en el cementerio marítimo y bajarnos en la plaza frente a la oficina de turismo que estaba cerrando en ese preciso momento. El popular vehículo turístico sale de la misma parad de buses en la parte final del fiordo y sube por la Av. General de Gaulle hasta entrar por la Puerta de Francia en la ciudad amurallada.
Al bajarnos, Luis S. nos abandona, así que Alicia y yo dimos unas vueltas esperando que oscureciera, y para no aburrirlos con nuestro recorrido familiar, les cuento que volvimos a las Plazas Manicchela y Market para disfrutar del paisaje del atardecer con vistas nuevas del Azamara Journey, el “Grano de Arena”, la base militar y el Faro de Pertusato al final de la península del mismo nombre.
En esta oportunidad entramos a la Fortaleza con su impresionante puerta o puente levadizo que comunica a la Puerta de Génova, salida del lado oriental de las murallas, con la blanca y chiquita Capilla de San Roque en la base de la misma y mirando hacia el acantilado. Donde se encuentra la capilla convergen todos las calles que entran y salen de la ciudad por este lado hacia el puerto,  e incluso sale una pintoresca calle peatonal que da al camino que te lleva al final de la nombrada anteriormente península de Pertusato, con la base militar y su faro en el extremo de la misma.
Ahora sí, pega el hambre y nos llamó la atención probar una “pizza francesa”, que acompañada con una cerveza local resultó cubrir las expectativas mientras se iban encendiendo las luces de los locales y los reflectores de la murallas, que les confieso que eso si no cubrió mis expectativas, así que nos fuimos s la parado del trencito donde nos percatamos que solo trabaja hasta las 7 de la noche y por lo tanto hay que volver a pie de nuevo justificando la caminata para bajar la pizza.
Pasamos en la cuesta de bajada por el Memorial a la Guerra, monumento colocado en un cruce de la carretera al puerto, y de nuevo a los botes para regresar al barco disfrutando de la iluminación mientras cae la noche. Lo malo de estos horarios es que se pierden algunas actividades del barco, como hoy el Coctel de Bienvenida del Capitán Jason Ikiadis.
Lamento haberme perdido la música de “ABBA Dance Party” hoy a las 10:45, pero a ambos se nos olvidó aunque se que la mayoría del grupo participó como nos contaran las vecinas, pero en fin, no todo se puede hacer, pero eso certifica que a bordo de un barco de Azamara Club Cruises jamás te aburrirás, porque aunque esté en puerto, siempre se mantienen diversas actividades a bordo, incluso hoy estaba la ópera en la piscina con Judy Lombino, música en diferentes ambientes y hasta la fiesta de salida en el Cabaret Lounge con el director d ecruceros Eric De Gray.


La GALERÍA FOTOGRÁFICA solo incluye actividades en puerto por razones obvias, pero cuando alguno o alguna compañera de viaje nos haga llegar sus fotos, las incluiremos en el blog para enriquecer su contenido. Hora de dormir, que mañana llegamos a la isla al sur Cerdeña.

sábado, 4 de junio de 2011

Viernes 3 de junio...Todo comenzó así...

Como en años anteriores, un grupo de Agencias de viaje de Venezuela recibimos una comunicación de las oficinas de Selma Viajes en Caracas, felicitándonos por haber sido seleccionados como “TOP PRODUCER 2010” en ventas de productos Celebrity Cruises, pero esta vez con una invitación muy especial, de verdad no esperada y mucho menos sospechada:
 “…esta vez la entrega de premios será de lujo: 7 noches en nuestra marca hermana DeLuxe “Azamara Club Cruises” con la colaboración de nuestro aliado comercial “Air Europa” entre el 02 y 11 de junio de 2010”.

Si ya es un triunfo el lograr el excelente premio Top Producer de la distinguida marca de cruceros Celebrity Cruises, la experiencia de conocer el Azamara Journey por una semana y compartir con otros colegas, merece hacer un blog de todo el viaje para que quede como recuerdo con sus comentarios, anécdotas, fotografías y videos.

El viaje incluye el traslado en avión con Air Europa de Caracas a Madrid con continuidad a Roma el día 2 de junio, saliendo del puerto de Civitaveccia, a una hora de Roma, al día siguiente para abordar el  Azamara Journey, uno de los dos barcos de la compañía Azamara Club Cruises, visitando Bonifacio en la isla de Córcega, Olbia en la isla de Cerdeña, Trapani y Taormina en Sicilia, y Sorrento, donde anclaremos una noche en la bahía de Nápoles, para el día 11 llegar de nuevo a Civitaveccia y desde Roma regresar a Caracas de nuevo con Air Europa vía Madrid.

Aunque no está escrito en tiempo real, le daremos el mismo significado para que virtualmente repasemos cada momento de esta formidable experiencia.
 
Colocaremos en cada entrada alguna foto representativa del día y a su izquierda aparecerán siempre las GALERÍAS FOTOGRÁFICAS alegóricas, las cuales son montadas en el programa KoffePhoto, el cual nos  da la facilidad de con un solo “click” poder abrir la secuencia de fotos y verlas como diapositivas, en cuadro, una a una, en miniatura o pantalla completa, y lo más importante, por estar montadas en resolución original, bajarlas con igual resolución a su  computador o en varios tamaños menores.

Una vez en el “Aeroporto Intercontinentale Leonardo da Vinci di Fiumicino” y después de recoger el equipaje, cada quién se fue por sus cuenta hacia el Grand Hotel Roma St. REGIS, la mayoría no muy tratados por los taxistas romanos, pero parece que ese es su estilo y no le dimos mucha importancia.

Con localización extraordinaria a media cuadra de La Plaza de la República y la estación de trenes Termini, la más grande de Italia, es un hotel tradicional y de gran lujo, pero como el tiempo apremia, lo conoceremos bien en otra ocasión, porque preferimos dar un paseo relámpago por Roma.

Por la noche salimos casi todos juntos a cenar “a la italiana” para terminar como buen visitante de Roma, a altas horas de la noche, en la Piazza de Trevi a tirar las tres moneditas que nos garanticen volver a esta bella ciudad.

Hermosa velada que lamentablemente no la pude registrar en fotos, esperando que Arturo y Gaby nos presten alguna, porque, no sé si por cansancio u olvido, la cámara se quedó en el hotel, y si El Cid se culpó por “caballero que cabalga sin espuelas”, lo mismo pasa cuando “bloggero sale sin cámara”, no tiene perdón, pero de todas maneras, aunque de pésima calidad, alguna foto se tomó con el celular para que quede el recuerdo de la Fuente de Trevi, así que ya a su izquierda podrán ver la primera GALERÍA FOTOGRÁFICA con las fotos de hoy 03 de junio de 2010.

Sábado 4 de junio- El Azamara Journey sale de Civitavecchia

De Roma a Civitavecchia:

Por la mañana, con un soleado día, aprovechamos bien el  tiempo caminando  un poco y a paso apurado por Roma, buscando entre otras cosas, los populares CHIPS para los BlackBerry en Vodafone o Tym y poder estar comunicados con la casa y oficina durante el viaje, al menos un poco más económico, ya que salvo Bonifacio, todos los demás son puertos italianos.

A las 12 aproximadamente fue la hora de reunirnos en el lobby para tomar el Bus que nos llevará directamente a Civitavecchia donde comenzaremos este extraordinario viaje a bordo del AZAMARA JOURNEY. No hay tiempo de shopping ni de paradas turísticas, estamos saliendo un poco más tarde de la hora programada y debemos estar con tiempo suficiente en el puerto. No recuerdo la hora exacta, pero creo que a las 3 de la tarde ya estábamos chequeando documentos en el terminal provisional de este gran e importante puerto italiano.

“Ciudad Vieja” o  Civitavecchia es un pueblo y a la vez un  municipio de la provincia de Roma en la región del centro de Italia llamada Lacio a 80 Km. de Roma sobre el mar Tirreno. Lo conforman dos bastiones y un rompeolas con su faro. Siempre, desde los etruscos, fue el puerto principal de Roma, construido por el emperador Trajano a comienzos del siglo II y sobre el cual se construyó el puerto moderno. Podemos observar gran  cantidad de torres y pedazos de murallas por toda su área, y la protección del famoso fuerte de Miguel Ángel, Forte Michelangelo, terminado en 1535, justamente por Miguel Ángel a quién en su honor colocasen su nombre.

La primera impresión, muy favorable por cierto, es a la hora del chequeo previo al embarque, que parece que vamos solos en el barco, rápido, fácil, sin congestionamiento de ningún tipo, parece ser que el tamaño es la primera gran ventaja de este barco por su capacidad máxima es de 694 pasajeros.

Y a bordo somos recibidos en el lobby del barco con una copa de champagne y especial atención hasta llegar a nuestro camarote con balcón y vista hacia el puerto. Todas las áreas parecen pequeñas, como el tamaño del barco, pero muy cómodas y exquisitamente decoradas. Madera y metal, adornos, obras de arte, lámparas, todo en su justo lugar y con mucho gusto, todo como ellos dicen, un club sobre el mar. A su izquierda la GALERÍA FOTOGRÁFICA de Roma a Civitavecchia


  Todos a bordo. Azamara Journey….por dentro…
Mientras esperamos la salida del Azamara Journey, Marilucy nos hace una invitación, aprovechando que el barco está todavía bastante solo, a realizar un recorrido fugaz por todas las instalaciones. Pensamos que por ser pequeño lo haríamos bastante rápido si no nos entreteníamos mucho, y así lo hicimos.   Paseamos y compartimos un rato durante la prueba de salvamento. De muestra las fotos, que esta vez se las dejamos rodando en diapositivas que si lo desean pueden ampliarla al tamaño de la pantalla:







Comienza el viaje…

Con el Capitán Jason Ikiadis al mando, y después de participar en la prueba de salvamento, a las 6 en punto de la tarde partimos hacia Bonifacio en la isla francesa de Córcega.
Desde nuestro balcón, conversando con las vecinas y vecinos, es fácil darse cuenta del fuerte tráfico de buques, ferris y embarcaciones deportivas que tiene el puerto de Civitavecchia, desde grandes cruceros hasta lanchas pequeñas de pesca deportiva vimos pasar frente a nosotros mientras el remolcador asegura por la popa al Azamara Journey y lo ayuda a girar sobre su eje para enfilarlo hacia el mar de Tirreno.

Civitavecchia tiene servicio diario a diferentes puertos del Mediterráneo, sobre todo a las islas de Córcega, Cerdeña y Sicilia, así como hasta el puerto catalán de Barcelona.


 En realidad no sabemos a dónde van o de donde vienen los ferris que vemos desde nuestro balcón mientras esperamos la salida, pero todos están llenos de gente y vehículos, que quizás por ser sábado tenga más movimiento, así como una buena cantidad de lanchas deportivas que se detienen curiosamente cerca de los barcos. Una vez en ruta, a vestirse rápido, que esta noche tenemos la invitación de bienvenida de Azamara Club Cruises para nosotros. Si no se han acostumbrado, con cada comentario aparecerá siempre a su izquierda la GALERÍA FOTOGRÁFICA del momento.


Recepciòn de Bienvenida:



A las siete de la noche nos reunimos en el Looking Glass Lounge del piso 10 en la proa del barco, para una recepción de bienvenida según invitación del director para América Latina de Azamara Club Cruises Sr. Frank Medina.

Conocimos otros invitados de Panamá, Bolivia, Chile y Argentina, que compartiremos toda esta experiencia a bordo del Azamara Journey, uniédose por breves momentos el Capitán y la directora de hotelería.

Durante un par de horas disfrutamos de buen champagne y vino, y escuchamos las palabras motivacionales de Frank, que en esta oportunidad vino acompañado de su esposa, para presentarnos todos los participantes y lograr una buena compenetración inicial, bien importante en este tipo de actividades, que desde el primer momento nos conozcamos los que juntos, no solo viajaremos, sino que seremos aliados en la difusión y venta de este producto que viene a cubrir un gran vacío entre el nivel elite de cruceros y el nivel estándar.

De antemano ya estamos convencidos que el tamaño, la ruta y la permanencia más tiempo en los puertos, sumado a la excelente calidad de servicio, hará más fácil la comercialización del producto.

Finalizada la amena reunión y con la puesta de sol anunciando la noche, llega la hora de cenar que esta primera vez la compartiremos en el comedor principal Discoveries Restaurant, en el piso 5, que solo por esta noche tenemos la hora pre determinada por razones de capacidad y aunque no cumplimos el horario tan fielmente como se debería, sin ningún problema en dos mesas nos acomodaron a todos sin esperar más de cinco minutos.


Comienza a notarse la calidad en el servicio y la comida, haciendo notar como detalle importante, que una buena selección de vinos blancos y tintos, son cortesía durante las cenas y almuerzos en los comedores, así como refrescos y agua embotellada que también son cortesía, no solo en el comedor, sino en todo el barco, incluso en los camarotes.  Hay cansancio y vamos a dormir dejándole la GALERÍA FOTOGRÁFICA. Mañana llegaremos a Bonifacio en Córcega.